Hay una niña que
siempre está sola. Nunca habla con nadie, siempre va acompañada de una libreta
y un bolígrafo pero siempre, sola. La veo y se le caen las lágrimas por las
mejillas. Me intento acercar a ella pero huye. No deja que nadie le hable, le
afecta TODO. Nadie sabe nada de ella, ni si quiera como se llama. Va por la clase como si estuviera
sola. Atiende y es buena estudiante. Me gustaría saber quién es y cómo se
llama. Me gustaría ser su amiga pero no me deja. Nadie lo sabe, excepto yo. Ella lleva en esa libreta todos sus
recuerdos, su vida, TODO lo lleva ahí. Ella escribe un blog y es muy bonito. Me
encantan sus inspiraciones. Guarda un secreto y lo lleva ahí muy bien guardado.
Le gusta un chico y se lo calla. Sólo yo sé quién es. Ese chico no se fija de
que ella existe pero ella todo el día se fija en él. Todas las noches sueña con
él. Ella espera a que se fije en ella pero, parece invisible, no tiene amigos. Él
es guapo, simpático y muy bueno. Ella en silencio le quiere pero no se atreve a
hablarle. Quiere contarle todo lo que siente por él pero no puede. No es tímida pero le cuesta
relacionarse con los demás.
Cierto día se acerca a él y le dice todo lo que siente pero él, como el
típico niñato, se ríe de ella. Se echa a llorar y se va. Al cabo de varios días
llega él y se sienta a su lado en el recreo y ella, no huye, lo intenta pero no
puede, hay algo que le dice “QUÉDATE A SU LADO”. Él le dice que siente haberse
reído pero también siente lo mismo. Ella, no se lo cree. Se besan y ella va a
un lugar mágico y único, producto de su imaginación.
Resulta que todo ha sido
un sueño y que nada ha pasado. Ella, sigue siendo la misma chica, la niña
solitaria de siempre con las lágrimas en los ojos porque le afecta todo.

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